El panorama político europeo registró este sábado gran revuelo diplomático provocado en Dublín por las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al defender la reunificación de Irlanda e instar a reabrir la extracción de hidrocarburos en el mar del Norte, lo cual podría evidenciar los intereses económicos del mandatario y magnate norteamericano detrás de su postura.

Durante el primer día de su visita oficial a Irlanda, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desató controversia diplomática tras reunirse en Dublín con el primer ministro irlandés, Micheál Martin.

El mandatario estadounidense afirmó que le gustaría ver la reunificación de la isla y aseguró que es algo que “ocurrirá tarde o temprano”.

Las declaraciones de Trump generaron inmediatas respuestas institucionales como la del portavoz de Downing Street quien aclaró que la decisión de convocar un referéndum sobre la frontera corresponde al secretario de Estado británico para Irlanda del Norte únicamente cuando exista un consenso claro en la opinión pública.

Por su parte, el líder del Partido Unionista Democrático (DUP), Gavin Robinson, aseveró que el futuro constitucional del territorio “lo decidirá el pueblo norirlandés y no los comentarios que se hagan en Londres, Dublín o Washington”.

T| TELESUR