El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, confirmó que la cumbre diplomática programada para este próximo lunes 14 de septiembre se centrará en precisar el memorando de entendimiento bilateral entre Teherán y Mascate. La cita multilateral se llevará a cabo en la ciudad costera de Salalá, Sultanato de Omán, con el objetivo primordial de establecer rutas de navegación temporales y seguras.

Al respecto, el representante de la diplomacia persa aclaró que la consolidación de este marco de cooperación regional no garantizará automáticamente un escenario de seguridad integral en la vía fluvial. Baghaei enfatizó que el entendimiento busca mitigar los riesgos inmediatos sobre el comercio internacional, sin que ello implique la resolución definitiva de las tensiones marítimas.

La Cancillería iraní remarcó que la inestabilidad persistente en el estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico deriva directamente del asedio promovido por la administración estadounidense. Según el portavoz, las operaciones agresivas y el bloqueo naval ejecutado por Washington, en complicidad con el régimen sionista, constituyen la causa principal de la crisis militar.

En este contexto, la representación iraní aseveró que la normalización duradera de las rutas marítimas globales dependerá exclusivamente del cese total de las hostilidades norteamericanas. Teherán ratificó que mientras continúen las medidas de coerción económica y la presencia de flotas hostiles, la estabilidad plena de la región continuará estando seriamente comprometida.

La reunión diplomática fue revelada inicialmente por medios británicos, citando fuentes vinculadas a las conversaciones secretas entre los Estados del Golfo. El informe periodístico detalló que los cancilleres de la zona prevén encontrarse con la delegación iraní para consensuar un mecanismo transitorio de gestión del tráfico de embarcaciones.

El esfuerzo conjunto articulado por las autoridades de Omán e Irán procura sumar el respaldo del Consejo de Cooperación del Golfo al pacto provisional. De concretarse el consenso en Salalá, las partes esperan reducir los enfrentamientos directos y facilitar la reapertura progresiva de una de las arterias energéticas más decisivas del planeta.

T| TELESUR