
El nuevo año académico comenzó este martes en toda la República Democratica del Congo, pese a que el brote de ébola deja 2.950 fallecidos y 6.100 casos confirmados desde mediados de mayo, según datos del gobierno.
El sindicato docente de la provincia de Ituri, epicentro del brote, había solicitado aplazar la reanudación de las clases, pero el gobierno siguió adelante. En algunas escuelas estatales se registró baja asistencia.
Los niños de 4 años o menos presentan la tasa de letalidad más alta, con 60%. El brote, causado por el virus Bundibugyo, es el más rápido de la historia y se extiende por más de 60 zonas sanitarias.
T| TELESUR

