El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, solicitó «más armas» a sus aliados occidentales reunidos en la base aérea de Ramstein, Alemania, para repeler a las fuerzas rusas, especialmente en Donetsk. En su declaración, instó a los aliados a colaborar más activamente en la defensa aérea, afirmando que el mundo dispone de suficientes sistemas para contrarrestar el terrorismo ruso.

Zelenski también demandó autorizaciones para utilizar armas de largo alcance, no solo en territorio ocupado de Ucrania, sino también dentro de Rusia. Durante su visita el 6 de septiembre de 2024 a Ramstein, donde se celebran reuniones de ministros de Defensa que apoyan a Ucrania, pidió rapidez en la entrega de material militar prometido y enfatizó la urgencia de tomar decisiones sobre el uso de armamento de largo alcance.

El secretario de Defensa de EE. UU., Lloyd Austin, anunció una nueva ayuda militar de 250 millones de dólares para Ucrania, destacando la necesidad de satisfacer las cambiantes demandas del país, especialmente con el invierno acercándose.

Además, el Reino Unido se comprometió a enviar 650 sistemas de misiles ligeros multifunción a Ucrania, en un paquete valorado en 162 millones de libras.

Por su parte, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, instó a enviar más armamento a Ucrania, afirmando que el envío de más armas es la manera más rápida de terminar la guerra. También advirtió sobre el apoyo de China a Rusia, sugiriendo que podría dañar la reputación de Pekín.