
El Comando Sur estadounidense ejecutó el viernes un ataque contra una embarcación en el Pacífico oriental que dejó dos personas muertas y un superviviente.
Según servicios de inteligencia estadounidenses, la embarcación transitaba por rutas habituales de narcotráfico en el Pacífico oriental.
Cabe destacar que este tipo de ataques había cesado luego del secuestro, por tropas de EEUU, del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores, el 3 de enero pasado.
El Comando publicó un comunicado en su cuenta de X acompañado de material audiovisual donde explica que la embarcación era operada por «organizaciones terroristas designadas» que participaban en operaciones de narcotráfico.
Este tipo de acciones se enmarcan dentro del plan Lanza del Sur, una iniciativa que ha incrementado la presencia militar estadounidense en aguas del Pacífico y el Caribe con el objetivo declarado de interceptar rutas de tráfico de drogas.
La operación ha vuelto a poner sobre la mesa el debate acerca de la legalidad internacional de este tipo de intervenciones. Distintos analistas y expertos en derecho internacional señalan que estos ataques carecen del amparo necesario bajo las normativas que regulan el uso de la fuerza en aguas internacionales.

