
La selección masculina de fútbol volvió a la cima de los Juegos Centroamericanos derrotando una vez más a México, como ocurrió en sus dos títulos precedentes, esta vez por la vía de los tiros penales (3-2) tras igualar en el tiempo reglamentario 2-2 y quedarse así con la medalla dorada en Santo Domingo.
El equipo nacional tuvo revancha por la derrota sufrida en el primer enfrentamiento ante los aztecas que se definió 1-0, en un partido en el que la Vinotinto jugó con uno menos a partir del minuto 5 por la temprana expulsión del defensa central Marcos Maitán.
En este segundo choque decisivo, la selección nacional se adelantó en dos ocasiones con los tantos de Luis Carrero apenas se inició el partido y otro de Diego Claut (30), pero los mexicanos igualaron la pizarra por medio de Mateo Levy en el 24 y en el agregado del primer tiempo (45 +3).
La paridad se mantuvo en la segunda parte y en los 30 minutos extras, por lo que la medalla dorada se definió desde el punto blanco, donde el arquero nacional fue una muralla.Gustavo Lozano, Santiago Pita y Juan Uribe convirtieron para Venezuela, y Diego Ochoa se agigantó para tapar los disparos de Joaquin Moxica, Gael García y a su homónimo Diego Ochoa, mediocampista de los aztecas, y convertirse así en el héroe del equipo, sellando la tercera dorada de Venezuela en la historia de los Juegos CAC.
Las otras dos medallas áureas las había conseguido en La Habana 1982 venciendo 1-0 a México y en Maracaibo 1998 por pizarra 3-1 sobre los manitos en el estadio Pachencho Romero de Maracaibo.
T/Mindeporte

