Venezuela presentó este domingo, durante la Cumbre de Pesca en Pequeña Escala (PPE) 2026, su experiencia de organización y participación directa con las comunidades pesqueras y acuícolas, a través de los Consejos del Poder Popular de Pescadores, Pescadoras, Acuicultores y Acuicultoras (CONPPA).

La experiencia venezolana fue expuesta por el viceministro de Producción Primaria, Pesquera y Acuícola del Ministerio del Poder Popular de Pesca y Acuicultura y jefe de la delegación venezolana, Pedro Emilio Guerra Castellano, en el marco del panel dedicado a la aplicación descentralizada de las Directrices PPE y al papel de las estructuras de gobernanza local.

Durante su intervención, el Viceministro destacó que la política pesquera venezolana ha posicionado a las organizaciones de base en el centro de la gestión del sector, bajo un modelo en el que el Estado actúa como facilitador y garante de derechos, brindando acompañamiento material, técnico y jurídico a éstas comunidades.

Guerra informó que actualmente más de 113.000 pescadores, pescadoras, acuicultores y acuicultoras se encuentran organizados en 1.597 CONPPA a lo largo del territorio nacional, fortaleciendo su participación directa en la gobernanza pesquera y acuícola.

Asimismo, la representación venezolana abordó las políticas orientadas a la sostenibilidad de la pesca artesanal, la protección social, la seguridad en el mar, la participación protagónica de las mujeres y el fortalecimiento de las capacidades productivas y de autogestión de las comunidades.

En este contexto, Venezuela destacó la incorporación de más de 32 mil pescadores y pescadoras al sistema de seguridad social, así como el desarrollo de infraestructura vinculada a los CONPPA, que cuentan con 24 plantas procesadoras en 12 estados y 26 casas del pescador en 13 estados.

Además, resaltó el papel de las mujeres en las cadenas productivas pesqueras y acuícolas y la consolidación de CONPPA como primera marca colectiva de la pesca artesanal del país, concebida para reconocer la capacidad productiva y los saberes de las comunidades.

En el ámbito regional, Venezuela reafirmó su apuesta por una cooperación Sur-Sur basada en el intercambio de conocimientos entre organizaciones de pescadores artesanales, el manejo sostenible de los recursos compartidos y la articulación regional.

En ese sentido, la intervención destacó la iniciativa ALBA Azul y la articulación técnica con mecanismos como la Comisión de Pesca para el Atlántico Centro-Occidental (COPACO), como parte de una visión que reconoce que los desafíos de la pesca artesanal requieren respuestas compartidas entre los países de la región.

T/VTV