
«Venezuela fue el laboratorio para usar armas desconocidas», así lo precisó el vicepresidente sectorial de Defensa y Soberanía, G/J Vladimir Padrino López, al señalar que durante la agresión militar ejercida por Estados Unidos (EEUU) contra el país el pasado 3 de enero, se utilizaron armas que nunca antes habían sido usadas en un campo de batalla, tal como lo reveló en el Foro de Davos (Suiza) el presidente de EEUU, Donald Trump.
Tal afirmación la hizo Padrino López durante el acto de entrega y recepción de la dirección de las academias militares de Venezuela, celebrado este jueves, en Fuerte Tiuna, en Caracas.
«En este mismo espacio en que nos encontramos en este momento (haciendo referencia al Fuerte Tiuna) se cometió una agresión militar por parte de la primera potencia mundial, nuclear, letal del mundo. Como lo dijo expresa y claramente el presidente Donald Trump ayer, desde Davos en Suiza, desde el Foro Económico Mundial, que habían utilizado armas que nunca habían sido usadas en un campo de batalla, armas que nadie tenía en el mundo. Y esas armas, esa tecnología que usaron contra nuestro pueblo el 3 de enero de 2026, ha resultado ser Venezuela el laboratorio donde esa agresión terminó en lo que ya conocemos: el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, la primera dama, la doctora y diputada Cilia Flores», afirmó el alto oficial.
Por otra parte, Padrino López instó al M/G Pérez La Rosa, rector de la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela (Umbv), que en el marco del Plan de Transformación Ayacucho hay que hacer una revisión «para ajustar nuestras capacidades en medio del carácter independentista y antiparialista».
Con respecto a los cambios realizados en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb), dijo que los mismos obedecen a «darle continuidad y coherencia» a las políticas de desarrollo y fortalecimiento del cuerpo militar en «todos sus aspectos».
Precisó que la Fanb mantiene intacto su honor y dignidad, y aseveró que se ha cumplido con el deber. Demandó que el jefe de Estado, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, sean devueltos a su patria.
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