Desde Venezuela se llevó a cabo la extradición de un criador de perros que se encontraba prófugo de la justicia española desde el año 2020.

El investigado, que operaba en Melgar de Fernamental (Burgos), huyó del país justo antes de que las autoridades registraran sus propiedades, lo que activó una orden internacional de detención a través de Interpol.

Tras ser localizado primero en México y posteriormente en territorio venezolano, el hombre aterrizó este jueves en España para enfrentarse a cargos por maltrato animal y alzamiento de bienes.

La investigación, reveló condiciones atroces en el criadero. Aunque el recinto solo tenía permiso para 75 animales, los agentes llegaron a contabilizar 147 perros viviendo entre suciedad acumulada, plagas de parásitos y una desatención veterinaria total.

La situación alcanzó su punto más crítico en 2020, cuando la Guardia Civil halló en sus inmuebles a decenas de animales hacinados sin agua ni comida, varios cachorros muertos en congeladores y restos de perros en contenedores con evidencias de canibalismo.

Este caso destaca por ser una de las pocas ocasiones en las que se tramita una extradición internacional por delitos de maltrato animal, subrayando el compromiso de las autoridades en perseguir este tipo de negligencias graves.

T/Agencias