El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela ha denunciado la confiscación ilegal de una aeronave utilizada por el presidente Nicolás Maduro, llevada a cabo por las autoridades de Estados Unidos.

En un comunicado emitido por la cancillería venezolana, se condena esta acción como una práctica criminal reincidente de piratería por parte del imperio estadounidense, justificada “en las medidas coercitivas que, de manera unilateral e ilegal, impone alrededor del mundo”.

El comunicado destaca que esta confiscación revela que ningún Estado ni gobierno constitucional está a salvo de acciones ilegales que desconocen el derecho internacional. Según el documento, Estados Unidos utiliza su poderío económico-militar para amedrentar y presionar a otros Estados latinoamericanos, como es el caso de República Dominicana, con el fin de sumar cómplices en sus actos delincuenciales.

“Este es un ejemplo del supuesto ‘orden basado en reglas’, el cual, despreciando al derecho internacional, pretende establecer la ley del más fuerte, crear normas que se ajusten a sus intereses y ejecutarlas con total impunidad”, señala la comunicación.

Venezuela alerta sobre una escalada de acciones en contra de su gobierno y se reserva el derecho de emprender cualquier acción legal para reparar este daño, así como otras acciones perjudiciales “por la política criminal de medidas coercitivas unilaterales”.

El país suramericano subraya que esta no es una acción aislada, sino parte de una serie de ataques contra el Gobierno Bolivariano de Venezuela, reelecto por el pueblo venezolano el pasado 28 de julio.

Asimismo, el comunicado reafirma que Venezuela, “fiel a su tradición antiimperialista y anticolonialista, no se dejará presionar por ninguna agresión. Venezuela se respeta y continúa defendiendo con firmeza su dignidad y su soberanía”.

Comunicado completo a continuación: