
Este domingo el electorado uruguayo saldrá por segunda vez a votar para decidir si el rumbo de la dirigencia del país por los próximos cinco años queda en la continuidad, o bien si abre la puerta al regreso de la izquierda.
La primera vuelta electoral se dio el pasado 27 de octubre, en donde el candidato izquierdista del Frente Amplio (FA), Yamandú Orsi, salió como el gran ganador de la velada, con el 43,9 % del voto popular, aunque no sobrepasó el 50 % de los votos necesarios para ganar sin balotaje.
El segundo lugar de la primera vuelta lo tuvo el candidato del oficialista Partido Nacional (PN), Álvaro Delgado, que se quedó con el 26,8 % del electorado, lo que le dio la posibilidad de entrar en el balotaje.
Aunque el margen de los resultados en las primarias entre Orsi y Delgado fue de casi 20 puntos porcentuales, cinco candidatos que quedaron fuera del balotaje anunciaron su apoyo al candidato oficialista, quien, tras la difusión de los primeros resultados la noche del 27 de octubre, anunció que iría a la segunda vuelta electoral en coalición con los partidos que le habían mostrado su apoyo electoral.
El balotaje uruguayo se da en un contexto de relativa estabilidad política, con un índice inflacionario que va a la baja y la tasa de empleabilidad y salarios reales al alza, aunque los temas más controversiales para el electorado están marcados por la desigualdad económica, los altos costos de vida y el aumento de la criminalidad.
El punto de la victoria estará en si Delgado puede atraer a los votantes que se inclinaron por los cinco candidatos que quedaron fuera del balotaje, frente a un Orsi que tiene las bases populares a su favor y podría convencer a los indecisos de unirse a su causa. (France 24)

