La sonda Van Allen Probe A, que estudió los cinturones de radiación de la Tierra, reingresará al planeta este miércoles, casi 14 años después de su lanzamiento, informó la NASA.

Se prevé que la mayor parte de la nave se desintegre al descender, reduciendo al mínimo cualquier riesgo para las personas.

La Fuerza Espacial de Estados Unidos no precisó el lugar del reingreso de la nave de aproximadamente 600 kilogramos y sobre la hora, podría ser a cualquier hora pues los cálculos tienen un margen de error de unas 24 horas, debido a la dificultad de predecir con precisión la fricción atmosférica a medida que el objeto pierde altitud.

La fuerte actividad del actual ciclo solar ha acelerado el descenso de la sonda y adelantado su regreso unos ocho años respecto a lo previsto.

La NASA detalló que el riesgo de que la sonda cause algún daño a personas en la Tierra es muy bajo, estimado en 1 entre 4.200, y tanto la NASA como la Fuerza Espacial continuarán monitoreando su trayectoria y actualizando las predicciones.

Las sondas Van Allen Probes A y B fueron lanzadas en agosto de 2012 con una misión inicialmente prevista de dos años, y su nave gemela, Van Allen Probe B, no se espera que vuelva a reingresar a la atmósfera terrestre antes de 2030.

T | DW