Lo que podría resultar una ventaja deportiva también puede convertirse en una tortura. Es que en determinados deportes las características físicas de los atletas define prácticamente su influencia sobre el juego. Y cuando se trata de básquetbol la talla lo es todo, tanto que se convierte en el imán de los captadores de las máximas organizaciones.

El nombre de Jeremy Gohier impresiona a todos; a los 15 años demostró que tiene un talento inusual y una altura que lo transforma en una joya del baloncesto mide 2,31 metros. Es un prospecto deportivo que ya encendió los radares de las universidades de los Estados Unidos y, en consecuencia, de la NBA.

En Laval, Quebec, su nombre sacudió diferentes escenas con fuerza. No porque se tratara de un fenómeno deportivo, sino porque su físico ya enviaba señales de que había algo especial en él. A los dos años de edad medía 1,20m y a los nueve años ya estaba en 1,70.

Sus padres, Félix Gohier y Geneviève Brosseau, tienen estaturas estándar: 1,83 metros para él y 1,70 para ella. Sin embargo, en los recuerdos familiares aparece un abuelo de 1,96 y otro pariente lejano de 2,10 m. De todas formas, fue estudiado al detalle en pleno desarrollo y los médicos descartaron el gigantismo: «simplemente, se trata de una familia de personas altas».

Jeremy no se queja de su tamaño, aunque suele repetir que no quiere llegar a los dos metros y medio», dijo la madre en un medio canadiense. Para la vida cotidiana, su altura no suele ser tan beneficiosa. Además de tenerse que hacer la ropa a medida, se siente constantemente observado: «Siempre que voy a algún lugar, todo el mundo se me queda mirando. A veces desearía medir 1,80 metros. Hay momentos en los que quiero desaparecer, pero aún así prefiero ser tan alto como soy si eso significa poder jugar al básquetbol» argumentó.

Futuro deportivo

En septiembre de 2024, Gohier se presentó en el campamento Mshtv en Estados Unidos y su talento revolucionó las redes sociales. Clips de él volcando la pelota sin esfuerzo, bloqueando tiros y moviéndose por el espacio con una fluidez impropia de esas dimensiones se difundieron a través de Ballislife y Future Prospects D1, dos medios especializados que sigue a los nuevos jugadores. Las imágenes que más se viralizaron fueron unas fotos junto a Hakeem Olajuwon en la que el miembro del Salón de la Fama luce más bajo por media cabeza.

Sin embargo, hasta abril de 2026, Gohier y su familia tomaron una decisión importante para la carrera de Jeremy al fichar por la agencia Comsport. Se trata del mismo grupo, liderado por Bouna Ndiaye y Jérémy Medjana, que descubrió y desarrolló al francés Victor Wembanyama, que desembarcó en la NBA y es la máxima figura de San Antonio Spurs. «Vemos un enorme potencial en él. No quiero hacer comparaciones porque son dos perfiles diferentes, pero Jérémy sí comparte algunas similitudes con Victor», dijo Medjana en el Journal de Quebec, en abril de 2026.

T/Con información Yahoo.com