
El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, vinculado de estar detrás del intento del «golpe de Estado» por los acontecimientos en el Tribunal Constitucional, culpó al presidente Karol Nawrocki y el partido Ley y Justicia (PiS) que lo respalda, así como al exmandatario polaco Andrzej Duda, de destruir el Estado de derecho en el país.
«Junto con la mayoría parlamentaria, hice intentos de reparar el Tribunal [Constitucional]», explicó en un videomensaje compartido en X. «Nadie tenía dudas de que el Tribunal, en la forma impuesta por PiS, no es un verdadero tribunal. Así lo evaluaban las instituciones internacionales, las autoridades jurídicas polacas y la opinión pública», aseguró.
Calificó de «bochornosos» los hechos que se desarrollaron frente a la sede del Tribunal Constitucional y de los que muchos responsabilizaron al propio Tusk, además el primer ministro insistió en que «el camino hacia la calma no puede ser cediendo ante la ilegalidad y la violencia».
A su juicio las iniciativas propuestas para reconstruir juntos el Estado de derecho resultaron ser «inútiles», ya que «todo quedó bloqueado por el presidente y por PiS». «Así que esperamos con calma a la elección de nuevos jueces, hasta que expirara el mandato de los predecesores nombrados por PiS. El Sejm o Cámara Baja del Parlamento hizo la elección, los jueces prestaron juramento, pero el presidente se negó a recibir ese juramento», lamentó.
En su interpretación de la crisis institucional, Tusk obvió el hecho de que en Polonia no basta con la aprobación parlamentaria para que un juez sea nombrado como tal, sino que es preciso que tome juramento ante presidente del país, algo que Nawrocki no concedió a varios candidatos elegidos por el Parlamento, y por lo que Swieczkowski tampoco les dio asiento en el Constitucional.
T/Con información RT