El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este jueves reducir las admisiones de refugiados de más de 100.000 a solo 7.500 anuales, el número más bajo desde que el programa entró en marcha en 1980.

La prioridad para obtener este estatus y recibir refugio en EEUU, además, la tendrán «primordialmente» los sudafricanos blancos y las personas que han sido «víctimas de discriminación injusta o ilegal» en sus países de origen, según un documento publicado por la Casa Blanca.

Varias organizaciones en defensa de los derechos humanos rechazaron duramente la decisión de limitar las admisiones de refugiados y pidieron al Gobierno reconsiderar la medida.

«Durante 45 años el Programa de Admisión de Refugiados de Estados Unidos (USRAP, en inglés) ha sido un faro de esperanza y un reflejo del liderazgo y los valores humanitarios de Estados Unidos», recordó la organización International Rescue Committee en un comunicado.

T/DW