
“Sabía que era un engaño (…) Pero tuvimos que aguantar el engaño de: Rusia, Rusia, Rusia…”. Así se refirió este viernes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump sobre la supuesta injerencia de Moscú en las elecciones de su país, caso conocido como “Russiagate”.
Durante la rueda de prensa posterior a la pequeña cumbre sobre el conflicto en Ucrania que sostuvo con su homólogo ruso, Vladimir Putin, en Alaska (EEUU), Trump reconoció que ese señalamiento “fue muy delictivo”. “Nos dificultó las cosas como país en términos de negocios y todas las cosas que nos gustaría haber abordado», sostuvo.
Washington ha acusado en repetidas ocasiones a Moscú de interferir en las elecciones estadounidenses de 2016. En 2018, el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes de EEUU dio por cerrada su polémica investigación sobre ese caso, después de no haber encontrado evidencias de colusión entre la campaña del entonces candidato Donald Trump, y la parte rusa.
Periodistas de The New York Times y The Washington Post (WP) ganaron el premio Pulitzer después de promover la narrativa de la supuesta «intervención de Moscú», con la que los demócratas intentaron justificar su fracaso electoral. Más tarde, en 2023, fue publicado un estudio en el que el propio WP revelaba que las supuestas «cuentas rusas» en X, en realidad no influyeron en las elecciones.
Desde Rusia tacharon tales acusaciones de infundadas, al tiempo que el presidente Putin las calificó de «histeria». «¿Alguien piensa seriamente que Rusia puede influir en la elección del pueblo estadounidense? ¿Es EEUU una especie de país bananero?», dijo Putin en aquel entonces.
A su vez, al comentar una cantidad de pesquisas iniciadas en su contra, incluido el Russiagate, el propio Trump denunció que se trataba de una «caza de brujas».
Con información de RT

