
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció que la guerra contra Irán fue uno de los factores decisivos en la derrota republicana en las elecciones legislativas de medio mandato, en una inusual admisión que confirma el agotamiento social frente al belicismo y el costo de la vida en la potencia del norte.
En entrevista con The Wall Street Journal, el mandatario vinculó directamente el voto de castigo con el precio de los combustibles disparado por el bloqueo al estrecho de Ormuz y la escalada militar en el golfo Pérsico.
“Creo que se debe al precio de la gasolina. La gente está de acuerdo con lo que estoy haciendo en Irán, pero probablemente no estaba dispuesta a asumir las consecuencias a corto plazo de tener que pagar más por la gasolina”, afirmó en un tono poco reflexivo.
Trump sostuvo que Irán fue una parte de ello, aunque se negó a expresar arrepentimiento por haber iniciado la ofensiva a comienzos de año. “No pienso en eso. Hice lo correcto. Lo hubiera vuelto a hacer”, insistió, al tiempo que atribuyó el grueso del revés a un factor personalista. “El mayor problema es que yo no estaba en la papeleta», manifestó el inquilino de la Casa Blanca.
Frente a la victoria demócrata, que les devolvió el control del Senado la noche del 3 de noviembre y los acerca a recuperar la Cámara de Representantes, el mandatario intentó presentar el resultado no como derrota sino como punto de inflexión para negociar. Aseguró que trabajará con sus adversarios y que probablemente llegarán a algún acuerdo, en contraste con sus amenazas previas de vetar toda iniciativa opositora.
«Trabajaremos con los demócratas y, ya saben, esperamos poder trabajar con ellos. Probablemente llegaremos a algún acuerdo», sentenció.
T/Telesur