
Miles de trabajadores marchan este viernes en la capital política de Bolivia para exigir la renuncia del presidente centroderechista Rodrigo Paz, arrinconado por una ola de protestas pese a sus anuncios de que escuchará los reclamos sociales.
«¡Que renuncie, carajo!», grita la muchedumbre de campesinos, obreros, mineros, transportistas y maestros que paralizan las calles de La Paz, sede de gobierno aislada desde hace tres semanas por bloqueos de carreteras que han provocado escasez de alimentos, combustibles y medicinas.
Con apenas seis meses en el poder, Paz encara la peor crisis económica del país andino desde la década de 1980, con una inflación de 14% interanual registrada en abril.
«Seis meses de gobierno y no ha podido solucionar lo básico, los precios de la canasta familiar. Tenemos que elegir entre comprar carne o comprar leche», dice en la marcha Melina Apaza, de 50 años, de la región minera de Oruro (sur).
Los reclamos iniciales de aumentos salariales, combustibles de calidad y la estabilización de la economía se radicalizaron con el pasar de los días.
T | AFP

