Un sismo de magnitud 5,6 sacudió este viernes la región central de Japón cerca del monte Fuji, incrementando la alerta en un archipiélago que ya sufre fuertes precipitaciones por el avance simultáneo de dos tormentas tropicales.

Según el reporte de la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), el movimiento telúrico se registró a las 22:29 hora local (13:29 GMT) con un epicentro localizado a 20 kilómetros de profundidad en la prefectura de Yamanashi, específicamente en la turística zona de los Cinco Lagos.

El organismo técnico descartó la existencia de una alerta de tsunami, aunque detalló que el temblor alcanzó la intensidad 6 en la escala japonesa —cuyo límite es 7— en la localidad de Fujikawaguchiko, debido a su elevado potencial de agitación en la superficie.

Aunque las autoridades civiles no han reportado víctimas ni daños estructurales graves de manera inmediata, el evento sísmico coincide con las órdenes de evacuación preventiva emitidas para cerca de dos millones de personas ante el riesgo inminente de inundaciones y deslaves por la llegada de los ciclones Mekkhala e Higos.

La actividad geológica de este viernes se suma a una compleja racha telúrica en el país, que incluye un temblor de magnitud 5,8 percibido con fuerza en Tokio esa misma mañana y un potente sismo de 6,9 el pasado jueves en la zona norte que dejó un saldo de diez heridos.

Las estrictas normativas de ingeniería civil antisísmica de Japón, situado sobre el activo Anillo de Fuego del Pacífico, han vuelto a mitigar el impacto en las infraestructuras urbanas, una preocupación por la seguridad estructural que contrasta con medidas adoptadas en otras potencias de la región como China, que desde 2021 vetó los rascacielos de más de 500 metros por vulnerabilidades logísticas y constructivas.