
La empresa emergente Tau Robotics puso en marcha un programa piloto exclusivo para ofrecer servicios de limpieza doméstica con robots humanoides en San Francisco, Estados Unidos. La iniciativa busca entrenar a las máquinas Chelsea y Elon para imitar y superar el desempeño humano mediante jornadas de 60 minutos con una tarifa de 30 dólares por unidad.
El sistema combina inteligencia artificial con la asistencia de un operador remoto que utiliza gafas de realidad virtual para guiar la máquina si sufre un estancamiento en alguna tarea. Cada robot, con un costo de fabricación de 50 mil dólares, limpia encimeras, pasa la aspiradora y saca la basura, aunque los dormitorios y baños quedan fuera de su alcance por motivos de privacidad.
El cofundador de la firma, Alex Koch, planea alcanzar las mil limpiezas semanales en San Francisco para 2027 antes de iniciar la expansión internacional en 2028. Esta propuesta se suma a la de otras grandes tecnológicas del sector, un avance que genera inquietud entre los trabajadores del gremio por el posible desplazamiento de sus puestos laborales.
Especialistas de la Universidad de California en Berkeley dudan sobre la utilidad real de estas máquinas en tareas minuciosas como barrer o recoger objetos pequeños. Asimismo, los expertos advierten sobre posibles riesgos para la privacidad de los datos recolectados dentro del hogar, mientras la compañía sostiene que abarca un mercado de usuarios que no contrataban personal anteriormente.
T/VTV

