Falta un día para las elecciones presidenciales de Estados Unidos, y la batalla por el Congreso está tan igualada como la lucha por la Casa Blanca. En los últimos cuatro años, los republicanos han tenido el control de la Cámara baja y los demócratas la mayoría por la mínima en el Senado.

El futuro político de la nación, va más allá de si Donald Trump o Kamala Harris se convierten en los próximos inquilinos de la Casa Blanca. Y es que los comicios también servirán para elegir la composición del Congreso estadounidense, crucial para la redacción y aprobación de todo tipo de leyes, pero también para la designación de los principales cargos políticos y judiciales del país.

En esta oportunidad, el panorama podría cambiar. Las encuestas indican que los demócratas tienen posibilidades de hacerse con la Cámara de Representantes, cuyo destino está en manos de un puñado de distritos de California, el Estado más poblado del país.

Mientras que los republicanos podrían quedarse con el control del Senado, si logran ganar en Ohio, Pensilvania, Montana, Texas y Michigan.

Desde finales de 2022, la Cámara baja del poder legislativo ha estado controlada por los republicanos, que ostentan una mayoría de 222 representantes. Eso les ha permitido paralizar leyes, iniciar un impeachment contra Joe Biden y lograr la destitución del Secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas.

Las proyecciones de FiveThirtyEight estiman que, con una probabilidad del 88%, el próximo Senado estará gobernado por los conservadores. Eso se debe a que a los progresistas les toca defender más escaños en juego y en carreras más complicadas.

Controlar el Senado es un objetivo estratégico de ambos partidos, pues es vital para la aprobación de las propuestas legislativas de la Cámara de Representantes o de tratados internacionales, pero también porque ahí es donde deben confirmarse los cargos del próximo Gobierno estadounidense o del Tribunal Supremo. Así, hacerse con el Senado permitiría a demócratas y republicanos acelerar su agenda política si ganan la presidencia o bloquearla si lo logra su rival.

(Faro de Vigo / El País)