
El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, rechazó renunciar al cargo, afirmando que no está «dispuesto» a ello, después de que el líder del Partido Laborista escocés, Anas Sarwar, haya solicitado durante la jornada su dimisión por el escándalo que salpica al exembajador en Estados Unidos Peter Mandelson, involucrado en el caso del delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.
«Después de haber luchado tanto por la oportunidad de cambiar nuestra nación, no estoy dispuesto a abandonar mi mandato y mi responsabilidad con mi país, ni a sumirnos en el caos como otros hubieran hecho», señaló durante un encuentro a puerta cerrada con los representantes de su formación en el Parlamento británico.
El jefe del Ejecutivo británico, que reiteró su disculpa por la decisión de nombrar a Mandelson embajador en Washington, insistió, sin embargo, en que no va a dimitir, defendiendo que «todas las batallas en las que he participado, las he ganado».
T/Europa Press

