Foto: Cortesía Euronews

Las autoridades egipcias anunciaron el descubrimiento de una tumba de unos 3.000 años de antigüedad cerca de la ciudad de Luxor, en el sur del país. Se trata del último de una serie de descubrimientos arqueológicos con los que Egipto busca reforzar su atractivo turístico.

El Ministerio de Turismo y Antigüedades, informó que la tumba fue localizada por una misión arqueológica neerlandesa de la Universidad de Leiden, durante los trabajos que lleva a cabo en la necrópolis de Sheikh Abd el Qurna, en la orilla occidental de Luxor. Los investigadores creen que perteneció a un hombre llamado Baser y continúan las excavaciones para identificar al resto de las personas enterradas en el lugar y conocer mejor su identidad y posición social.

Los especialistas consideran que la tumba data de la época ramésida, correspondiente a las dinastías XIX y XX del Antiguo Egipto, a partir del estilo artístico de las inscripciones y decoraciones conservadas en sus paredes. El sepulcro se encuentra junto a la tumba tebana número 45, donde el equipo desarrolla un proyecto de investigación y trabajo de campo desde 2018.

El jefe del sector de Antigüedades Egipcias del Consejo Supremo de Antigüedades, Mohamed Abdel Badi, explicó que su diseño responde al modelo habitual de las tumbas privadas de Tebas durante el Imperio Nuevo (1570-1069 a. C.). La construcción cuenta con un patio abierto que da acceso a una capilla excavada en la roca con planta en forma de T invertida.

Bajo el nivel del suelo se encuentran las cámaras funerarias, una disposición característica de la arquitectura funeraria de aquella época. Durante las excavaciones, los arqueólogos localizaron varios elementos arquitectónicos bien conservados en el patio, entre ellos, una mastaba de adobe destinada a sostener una estela funeraria, así como una escalinata flanqueada por rampas que conduce a la entrada de la tumba.

En el interior de la tumba, las inscripciones con el nombre de Baser muestran al difunto realizando rituales dedicados a distintas divinidades, además de representarlo sentado junto a su esposa ante una mesa de ofrendas. Estas escenas ilustran las creencias religiosas y las prácticas funerarias propias del Antiguo Egipto.

El equipo arqueológico señaló que las labores de excavación y documentación continuarán en los próximos meses, con el objetivo de identificar a todas las personas enterradas en la tumba y reconstruir con mayor precisión su contexto histórico y arqueológico.

T/EN