
Las autoridades de Siria anunciaron este viernes la muerte de más de diez civiles, entre ellos varios niños, en una incursión del Ejército de Israel en la localidad de Beit Yin, a las afueras de Damasco, donde se han producido varios enfrentamientos después de que las tropas israelíes cruzaran la frontera para una operación contra supuestos integrantes del grupo islamista Yama Islamiya.
El Ministerio de Exteriores sirio condenó «en los términos más firmes» este «ataque criminal» por parte de las tropas israelíes, a las que ha acusado de «un ataque flagrante contra residentes y sus propiedades». «Esto derivó en enfrentamientos entre los residentes y la patrulla invasora, que se vio forzada a retirarse de territorio sirio», afirmó.
Asimismo indicó que el Ejército de Israel respondió con un ataque con artillería «brutal y deliberado» tras «el fracaso de su incursión», algo que ha descrito como «un crimen de guerra». «Esto causó una horrible masacre que se saldó con más de diez civiles muertos, entre ellos mujeres y niños, y un gran desplazamiento de residentes», denunció.
T/Europa Press

