China reafirmó este 5 de enero su política de continuidad y estabilidad hacia América Latina y el Caribe, y condenó nuevamente las acciones militares de Estados Unidos en Venezuela, además de rechazar las amenazas contra Colombia y Cuba por parte de Donald Trump.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores Lin Jian afirmó que, sin importar los cambios en la situación internacional, China ha sido un buen amigo y socio de los países latinoamericanos y caribeños, publicó Prensa Latina.

Señaló que la política de Beijing hacia la región se basa en la no injerencia en los asuntos internos, el respeto a las decisiones de los pueblos y la ausencia de líneas ideológicas.

Apuntó que los intercambios y la cooperación siguen principios de trato igualitario, beneficio mutuo y resultados compartidos, sin buscar esferas de influencia ni atacar a terceros.

Lin reiteró la disposición de Beijing a profundizar la confianza estratégica mutua y a apoyarse en asuntos de intereses fundamentales como la soberanía, la seguridad y la integridad territorial.

Indicó que China respalda a los países de la región en la elección de un camino de desarrollo acorde con sus condiciones nacionales y se opone al hegemonismo y a la política de poder.

En respuesta a una pregunta sobre Venezuela, expresó preocupación por el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa por parte de Estados Unidos y su traslado fuera del país.

Subrayó que esas acciones violan el derecho internacional y los principios de la Carta de la ONU, al tiempo que reiteró el llamado a Washington a garantizar su seguridad personal y a liberarlos de inmediato.

Añadió que China apoya al Consejo de Seguridad de la ONU en la convocatoria de una reunión de emergencia sobre el ataque militar estadounidense a Venezuela y en el cumplimiento de sus responsabilidades.