Andrew Wyeth《Dormir》

Dormir es una de las acciones más importantes y necesarias para un ser viviente y en especial para el ser humano, porque permite generar una buena salud física y mental, necesarias para un desempeño general positivo en la productividad, así como en el rendimiento en los estudios y en el ámbito laboral, actividades que por lo muy general se realizan en el día.

Ahora bien, a la hora de descansar bien en horas nocturnas, dependerá de los que hagas durante el día

Pero, ¿cómo va a depender mi sueño de lo que haga durante el día si duermo por la noche? La duda es razonable. Si, por regla general, la mayoría de la población duerme por la noche, lo lógico sería esperar consejos para facilitar el descanso para las horas previas al sueño. Si eres uno de los que se ha hecho esta pregunta, tranquilo, que esas recomendaciones llegarán en la próxima entrega de esta newsletter.‌

Según el pediatra y experto en medicina del sueño, Gonzalo Pin, es importante empezar a cuidar el sueño durante el día, desde primera hora de la mañana.

“La explicación se encuentra en nuestros ritmos circadianos, que no tienen nada que ver con géneros musicales. Resumiendo: nuestro cuerpo tiene varios relojes internos, llamados relojes circadianos, que siguen un ritmo repetitivo de 24 horas que afecta a todas las células, tejidos y órganos y a su correcto funcionamiento. El director de esa orquesta de relojes está ubicado en el cerebro. Y es él, con su batuta, quien decide cuándo es momento de ir a dormir y cuándo despertarse. ¿Cómo? Según determinadas señales ambientales, conocidas como sincronizadores, ellos son los horarios de alimentación, de ejercicio físico y de interacciones sociales y, sobre todo, del ciclo luz-oscuridad”, explica.

Según estudios realizados, para poder dormir bien, es importante empezar a cuidar el sueño durante el día.

Para ello es importante exponerse a la luz natural durante las primeras horas de la mañana, hacer ejercicio preferiblemente en horas tempranas del día. Evitar el jet lag social, es decir, se debe tener cierta regularidad de horarios, incluso en los días en los que no se trabaja; y realizar una siesta, siempre y cuando sea corta, no mayor de los 30 minutos, y que se tome a una hora temprana de la tarde.

T/El País