México y España protagonizaron choques diplomáticos desde que el gobierno mexicano exigió en 2019 a la Corona española que pidiera disculpas por los abusos durante la conquista y la posterior colonización.

«La verdad es que sí es un gesto de acercamiento del rey, en el sentido de lo que hemos estado hablando: de un reconocimiento de excesos y exterminios que hubo durante la llegada de los españoles», dijo Sheinbaum el martes en su habitual rueda de prensa matutina.

«Yo creo que hay que reconocerlo y seguir avanzando en el diálogo», añadió.

El rey de España habló el lunes durante una visita a la exposición titulada «La mujer en el México indígena», en el madrileño Museo Arqueológico Nacional.

El monarca habló de la necesidad de conocer la historia pese a que haya situaciones que «no pueden hacernos sentir orgullosos» y admitió «controversias morales y éticas en cuanto a cómo se ejerce el poder desde el primer día» de la Conquista.

Mesoamérica, una región que comprendía partes de México y Centroamérica, tenía una población estimada de entre 15 y 30 millones de personas cuando el conquistador Hernán Cortés llegó en 1519 con un ejército de varios cientos de hombres, trayendo caballos, espadas, armas de fuego y también enfermedades como la viruela.

Tras un siglo de batallas, masacres y epidemias, solo quedaba entre uno y dos millones de habitantes autóctonos.

T/France24