
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reaccionó este jueves a una nueva crisis abierta con EEUU, luego de que la administración de Donald Trump impusiera sanciones contra tres entidades mexicanas y la fiscal de ese país incluyera a la nación latinoamericana en una lista de «adversarios».
«México no se subordina a nadie, somos un país libre, independiente y soberano; nos coordinamos, colaboramos, pero no nos subordinamos. México es un gran país y la relación con EEUU es de iguales, no somos piñata de nadie, a México se le respeta», aseveró en su acostumbrada conferencia de prensa.
La mandataria recalcó que no es la primera vez que autoridades estadounidenses ejecutan este tipo de medidas sin presentarle «pruebas» contundentes a México, al recordar el caso del general Salvador Cienfuegos, que fungió como secretario de la Defensa Nacional durante el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto y fue detenido en EEUU.
«No hubo pruebas y por eso lo sueltan (a Cienfuegos)», recalcó Sheinbaum, al tiempo que exigió al Departamento del Tesoro que envíe las evidencias de que esos bancos cometieron los delitos de lavado de dinero. «Si hay pruebas (contra los bancos), nosotros actuamos», insistió.
En tono firme, la presidenta mexicana defendió que su país mantendrá la solicitud de información a las autoridades estadounidenses para proceder en el ámbito judicial o penal, en caso de que corresponda, informó RT.

