Las previsiones para las cosechas de cultivos de verano en la Unión Europea (UE) se ubican hasta 14 % por debajo del promedio registrado durante los últimos cinco años, debido a los efectos combinados de la sequía y las altas temperaturas.

De acuerdo con el Centro Común de Investigación de la UE (JRC, por sus siglas en inglés), las condiciones más críticas se concentran en Francia, el sur de Alemania, el norte y centro de Italia, Austria, Chequia, Eslovaquia, Hungría y el oeste de Rumanía.

El organismo advirtió que estas regiones podrían enfrentar pérdidas significativas a escala local, como consecuencia del estrés hídrico y térmico que afecta el desarrollo de los cultivos.

España, por su parte, logró evitar los daños más severos y mantiene rendimientos cercanos a la media. Sin embargo, el país permanece en alerta ante las altas temperaturas previstas en el norte.

El maíz figura como el cultivo más afectado por las condiciones climáticas adversas, lo que ha incrementado la preocupación por la disponibilidad de forraje para el sector ganadero.

Las autoridades y organismos europeos mantienen el monitoreo de la situación, mientras evalúan el impacto de la sequía y el calor extremo en la producción agrícola y el suministro alimentario.

T| TELESUR