El Senado de Estados Unidos definirá este miércoles si aprueba una resolución de poderes de guerra destinada a limitar la capacidad del presidente Donald Trump para perpetrar nuevas agresiones militares contra Venezuela.

La iniciativa, impulsada por los demócratas, recibió la semana pasada el apoyo de cinco senadores republicanos, lo que constituyó un mensaje político de rechazo a la invasión contra Venezuela, al secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, y al despliegue militar en el Caribe.

Aunque la resolución difícilmente se convierta en ley, la votación representa un test de lealtad dentro del Partido Republicano y una señal de que incluso en sus propias filas existen fracturas frente a la política exterior del mandatario.

rump ha reaccionado con furia contra los senadores que apoyaron la medida, insultando públicamente a Rand Paul, Lisa Murkowski y Susan Collins, y calificando la resolución como un intento de “atarle las manos” en su campaña criminal contra Venezuela.

Trump defendió la agresión militar que culminó con el secuestro del presidente Maduro, calificándola como “uno de los ataques más exitosos” y asegurando que se trató de una acción de “extradición” bajo cargos de narcoterrorismo.

La administración Trump ha utilizado diversos argumentos legales para justificar la intervención: desde la designación de carteles de la droga como organizaciones terroristas hasta la narrativa de que el secuestro del Presidente constitucional venezolano fue una operación policial, de “aplicación de la ley”.

En una sesión informativa clasificada, los senadores revisaron el documento jurídico que sustenta la operación, aunque varios legisladores, incluido Rand Paul, denunciaron que los argumentos son débiles y deberían hacerse públicos.

T/Telesur