Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, emitió una fuerte advertencia a cualquier nación o empresa que adquiera petróleo de Irán o mantenga relaciones financieras con la República Islámica.

En una declaración desde la Casa Blanca, el funcionario se dirigió específicamente a entidades bancarias de China, a las que amenazó con imponer «sanciones secundarias».

El alto cargo corroboró que «dos bancos chinos recibieron cartas del Tesoro de EE. UU.«, sin revelar sus nombres. «Si podemos demostrar que hay dinero iraní fluyendo a través de sus cuentas, entonces estamos dispuestos a imponer sanciones secundarias», alertó.

Bessent confirmó en el mismo discurso que, debido al cerco naval estadounidense contra Irán, «habrá una pausa en la compra china de petróleo«.

El funcionario, para justificar estas acciones, recordó que más del 90 por ciento de su petróleo era adquirido por el gigante asiático, lo cual representaba el 8 por ciento de sus requerimientos energéticos.

«Creemos que, con este bloqueo en el estrecho [de Ormuz], habrá una pausa en la compra china de petróleo«, afirmó el funcionario del gobierno estadounidense.

Bessent ya había declarado en esta dirección el día anterior: «No van a poder obtener su petróleo [de Irán], pueden conseguir petróleo, pero no petróleo iraní«.

El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, exhortó el miércoles pasado a proteger y respetar la soberanía, la seguridad y los derechos legítimos de Irán, especialmente debido a su localización estratégica en el estrecho de Ormuz.

T/RT