
Estados Unidos registra este sábado 2.318 casos de sarampión, una cifra que supera los contagios de todo 2025, una realidad acaecida a la caída de la cobertura de vacunación por debajo del 95% recomendado, según informaron autoridades sanitarias.
La advertencia de los CDC sitúa al año en curso como el peor escenario epidemiológico para esta enfermedad infecciosa en el país norteamericano desde 1991.
Este repunte ocurre en un momento decisivo: en noviembre próximo, autoridades internacionales evaluarán si la nación estadounidense y México conservan el estatus de países libres de sarampión, una condición que Washington alcanzó en el año 2000 gracias a programas de inmunización masiva.
Los focos de transmisión más severos de este brote epidemiológico se concentran actualmente en Carolina del Sur, Utah y Arizona.
El estado de Carolina del Sur registra el mayor brote en 35 años con 997 casos confirmados de sarampión, una cifra que las autoridades sanitarias locales reconocen como una representación apenas parcial del total real de personas afectadas por la falta de diagnósticos oportunos.
Por su parte, el estado de Utah acumula más de 700 contagios en un brote de más de un año de duración, aunque análisis genéticos y modelos matemáticos sugieren que las infecciones reales triplican los registros oficiales.
Asimismo, se estima que en Texas las infecciones del año pasado duplicaron los 762 reportes oficiales, mientras que México reporta un saldo de 31 personas fallecidas a causa de la propagación del virus.
Especialistas en salud pública reiteran que la vacunación masiva constituye la herramienta fundamental para contener este virus, considerado uno de los más contagiosos del mundo.
La inmunización resulta urgente para proteger a poblaciones vulnerables, como bebés y pacientes inmunodeprimidos, ante un escenario facilitado por el retroceso de coberturas comunitarias y el subregistro de hospitalizaciones en territorio estadounidense.
T/Telesur

