El presidente de Paraguay, Santiago Peña, renunció a su cargo en medio de la crisis desatada por la intervención y el cierre de Ueno Bank, que afecta a millones de clientes y abrió un frente de inestabilidad política.

La decisión se produce después de que los bloques de la Cámara de Diputados anunciaran su respaldo al juicio político y confirmaran los votos necesarios para avanzar con la destitución.

«Queridos compatriotas, hoy me dirijo a ustedes en uno de los momentos más difíciles de mi vida y con la convicción de que nuestra República siempre debe estar por encima de cualquier persona y circunstancia», dijo Peña.

La presión sobre el mandatario creció cuando diputados opositores y disidentes del Partido Colorado impulsaron su enjuiciamiento por supuesto mal desempeño de funciones. La moción estaba en pleno desarrollo en el Congreso.

«He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República, lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas», aseveró el mandatario en redes sociales. «Quiero pedir disculpas al pueblo, si en algún momento he fallado, nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí», agregó.

Del mismo modo, aseguró que su prioridad será «la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros» al sistema financiero, mientras crece el nerviosismo por el colapso de la entidad bancaria, ahora intervenida por el Banco Central de Paraguay (BCP).

El caso financiero

La quiebra de Ueno Bank afecta principalmente a los trabajadores, ya que durante el mandato de Peña la entidad captó miles de millones de dólares en fondos del seguro social, tras los cambios en los criterios de inversión del Instituto de Previsión Social. Unos 2,94 millones de usuarios, alrededor del 45 % de la población, perdieron acceso a sus ahorros, mientras que otros sectores que dependían de esos fondos para sus jubilaciones quedaron afectados por la incertidumbre sobre sus ingresos.


El expresidente Horacio Cartes y actual presidente de la gobernante Asociación Nacional Republicana (ANR), conocida como el Partido Colorado, respaldó la iniciativa de juicio político, mientras que el titular del Senado, Basilio Núñez, pidió la dimisión de Peña.

«Como titular del Congreso de la Nación, no nos ubicaremos del lado del despojo de los fondos públicos, privados, de los ahorristas y de los jubilados», aseveró Núñez en su cuenta de X.

T/EFE