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Este viernes, cultoras y cultores se congregaron en la Capilla de los Santos Negros, ubicada en la parroquia La Vega de Caracas para rechazar la satanización de la celebración de las fiestas de San Juan, desde hace 53 años convoca a las comunidades al reencuentro, la fe y la devoción.

Luego del doblete sísmico del 24 de junio (Día de San Juan), el ataque se da a través de redes digitales, en las que algunas personas se atrevieron a asegurar que el canto de «que tiemble la tierra» interpretado a viva voz por sanjuaneros y sanjuaneras invocó y provocó el doble movimiento telúrico que enluta a la nación.

El significado del verso no podría estar más lejos de los señalamientos: «que tiemble la tierra» no es más que una invitación a que los tocadores repiquen los tambores con más fuerza. «Cuando tú estás tocando un tambor, por ejemplo las pipas o cuando tienes los cumacos en el piso, si el toque del tambor es fuerte tú sientes que el piso vibra. Cuando la gente dice ‘que tiemble la tierra lo que está pidiendo no es que haya un sismo (…) es porque el tambor va a sonar durísimo y tú sientes que vibra la tierra, por eso es que muchos de los que estaban tocando no sentían que estaba temblando. No estamos invocando terremotod, estamos dándole fuerza a los tocadores«, indica la profesora, investigadora de la cultura afrovenezolana y sanjuanera, Casimira Monasterio.

A su explicación, Adam Hernández, primer capitán de San Juan Bautista de La Vega, añadió que no se trata de un canto que tiene dos (2) días siendo interpretado por las cofradías. «Tendrán 20, 40, 50 y hasta 300 años. Que tiemble la tierra es que el tambor tiene que repicar como es», expresó.

Que tiemble la tierra es una invitación al repique de los tambores

Abrazados en la fe

Por su parte, el culto William Ochoa, mencionó que el doble sismo ocurrió cuando las cofradías se encontraban en plena fiesta, sin embargo, ningún sanjuanero o sanjuanera perdió la vida por el doble terremoto durante las celebraciones. Compartió que, en el barrio El Carmen de La Vega, donde se desarrollaba el ciclo festivo, la gente corrió hacia donde se encontraba el San Juan y ahí, abrazados, esperaron a que el movimiento de la tierra cesara.

«La fe férrea de que no va a pasar nada porque el santo está ahí hizo que no se dispersaran en caos» aclaró. Apenas terminó el sismo comenzaron a sonar nuevamente los tambores, con el objetivo de mantener a la gente calmada, tranquila y reunida en el espacio, precisó el primer capitán Adam Hernández.

Entendimiento y desestimación del fanatismo

Durante el encuentro, la Cofradía y Sociedad San Juan Bautista de La Vega hizo un llamado a la tolerancia y al respeto entre todas las corrientes de pensamiento del país. «Es imperativo buscar un punto de acuerdo donde confluyan católicos, cristianos, evangélicos, espiritistas, creyentes de diversas religiones y ateos», señalaron a través de un comunicado leído por Hernández.

A través de un comunicado, la cofradía expresó su rechazo categórico a la satanización de las manifestaciones culturales por parte de sectores que, tras los trágicos sucesos, han buscado promover narrativas de “ira de Dios o castigos divinos”. «La desinformación que circula en redes sociales, atribuyendo los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 a las celebraciones de San Juan, solo genera división y dolor innecesario», expresaron.

La Cofradía hizo un llamado al respeto y la tolerancia.

El reverendo anglicano David Daniel, quien acompañó la actividad, invitó a cristianos, evangélicos, pentecostales, neopentecostales y católicos, a ver con los ojos del amor y desde la sabiduría, desde la comprensión, el significado de las fiestas tradicionales y a no asociarlas nunca con el castigo de Dios.«Dios no es un Dios castigador. Dios es un padre amoroso. Que Dios, en su inmensa bondad, nos acompañe y nos ayude a ser cada día más comprensivos. La fe viene por el saber, y saber significa hurgar allí, en el libro de la sabiduría, que es la Palabra de Dios», expresó.

Defensa de la identidad

El ciclo festivo alrededor de la devoción y culto a San Juan Bautista es parte de la identidad venezolana, destaca la cofradía capitalina. En tal sentido exhortó al Ministerio de Cultura a redoblar esfuerzos en la salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial y a promover programas que refuercen nuestro sentido de pertenencia.

También solicitaron a los entes del Estado, especialmente a los ministerios para la Cultura y para la Educación a pronunciarse en rechazo a la satanización de esta manifestación cultural. Asimismo, pidieron al pueblo venezolano unión, y «que la fe, la razón y el amor por nuestras raíces sean el escudo contra la manipulación y el fanatismo».

T/Con información Diario Vea