
En conmemoración al Día de la Resistencia Indígena, la doctora Lirkia Villalobos, junto a otros maestros artesanales, encarnan la fuerza transformadora de la mujer ancestral en la defensa de la vida. Esta profesional del pueblo Wayuu enlaza la rigurosidad de la ciencia médica con la cosmovisión y los valores profundos de su identidad cultural.
En este sentido, la doctora Villalobos integra los protocolos de la medicina científica con los saberes ancestrales de su pueblo. El uso de plantas medicinales, baños tradicionales y el soporte psicológico de las autoridades familiares reforzaron su resistencia física y espiritual.
Asimismo, a este enfoque de protección integral se suman investigadoras como la médica tradicional del pueblo Inga, doctora Eddy Castro Tisoy, quién destaca que la medicina originaria cuenta con más de 250 plantas medicinales para abordar el cáncer como una patología con dinámica espiritual, física y mental, donde prevalecen recursos botánicos como el tubatuba, el mapurite y la preparación del yagé para sanar el cuerpo, el alma y el espíritu
De igual manera, el sabio y médico tradicional del pueblo Inga en Caracas, Juan Mavisoy, promueve el uso de la botánica ancestral mediante la preparación de plantas como la guanábana, el noni y el totumo para contrarrestar patologías complejas y acompañar los procesos de curación.
Por último, tras ocho años de superar la enfermedad, la doctora Villalobos transforma su testimonio en un mensaje de esperanza y prevención activa durante este Mes Rosa. En este día de significación histórica, la articulación entre la salud pública, la sabiduría del pueblo Inga y la determinación de la mujer Wayuu reafirma el arraigo cultural y la capacidad de las comunidades originarias para vencer las adversidades y proteger la salud integral.
T/VTV

