Un registro histórico coloca a la nación asiática en un nuevo escenario energético, con 1.286 gigavatios (GW) de energía solar frente a 1.285 GW de generación a carbón.

El crecimiento de la energía renovable se distribuyó en 704 GW de instalaciones centralizadas y 582 GW de generación distribuida, desplegadas en distintas regiones del país. Este avance refuerza la estrategia de transición hacia un modelo eléctrico, con la energía solar como eje central hacia el año 2030.

Entre enero y julio pasados, China añadió 85,65 GW de capacidad fotovoltaica, cifra que representa un descenso del 62 por ciento respecto al mismo período de 2025. Sin embargo, la Administración Nacional de Energía subrayó que la producción solar alcanzó un hito al generar el 41,2 por ciento de la electricidad nacional en el primer semestre, superando por primera vez el umbral del 40 por ciento.

En términos de consumo, la energía solar aportó 802.400 millones de kilovatios hora en los primeros siete meses del año, un incremento interanual del 15,5 por ciento. Este volumen ya representa el 13 % del consumo eléctrico total del país, 1,7 puntos por encima de la media registrada en 2025.

El avance no solo es reconocido dentro de China, organizaciones internacionales como el laboratorio de ideas británico Ember y Greenpeace destacaron que el crecimiento de la energía solar, junto con la eólica y el almacenamiento, está acercando al país a un punto de inflexión en su sistema eléctrico. Ambas entidades advirtieron que será necesario contener el papel del carbón e integrar de manera eficiente la capacidad fotovoltaica a la red nacional, garantizando así la estabilidad y soberanía energética.

T/Telesur