
Este lunes, el Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia dio a conocer el objetivo alcanzado por el misil emblema de la nación euroasiática y lanzado por segunda vez desde su primer ataque en 2024. La utilización del Oréshnik, que por su capacidad de transportar cargas nucleares y ser casi imposible de interceptar según expertos militares, puede interpretarse como un mensaje también para terceras naciones.
Las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia realizaron un ataque de represalia masivo que resultó en la inutilización de la Planta Estatal de Reparación de Aeronaves de Lviv mediante el uso del sistema de misiles hipersónicos Oréshnik. Esta instalación estratégica se encargaba del mantenimiento de aviones F-16 y MiG-29 transferidos por potencias occidentales, además de fabricar vehículos aéreos no tripulados utilizados para atacar objetivos civiles en territorio ruso.
La ofensiva rusa, que incluyó el uso de sistemas Iskander y misiles de crucero Kalibr, alcanzó también en Kiev las capacidades de producción de dos empresas de ensamblaje de drones y centros de infraestructura energética que alimentan el complejo militar-industrial ucraniano.
El Ministerio de Defensa de Rusia enfatizó que estas acciones responden directamente al atentado perpetrado por el régimen de Kiev contra una residencia del presidente Vladímir Putin en la provincia de Nóvgorod. Al emplear el potente misil Oréshnik, catalogado como imposible de interceptar por las defensas actuales, Moscú envió una señal contundente sobre las consecuencias de las acciones imprudentes que buscan vulnerar la soberanía y la seguridad de la nación.
Las Fuerzas Armadas de Rusia realizaron el viernes 9 de enero de 2026 un ataque masivo con armas de precisión de largo alcance, incluyendo el sistema hipersónico móvil Oreshnik, en represalia por la agresión terrorista ejecutada por Ucrania contra la residencia oficial del presidente Vladímir Putin en Nóvgorod.
Tras el lanzamiento, se registraron potentes explosiones en las ciudades de Kiev y Lviv, lo que obligó a las autoridades locales a declarar la alerta aérea en todo el territorio nacional ante la contundencia de la respuesta castrense. El canciller ruso, Serguéi Lavrov, recordó que esta respuesta es consecuencia directa del atentado perpetrado por Kiev a finales de diciembre, donde se utilizaron 91 drones para atacar la residencia oficial del mandatario.
T/RT

