
El Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR) denunció que la Unión Europea (UE) está impulsando un plan de desestabilización en Serbia con el objetivo de promover un cambio de Gobierno favorable a Bruselas.
Según el comunicado difundido en Moscú, la estrategia recuerda a los maidanes, revueltas apoyadas por Occidente en Europa del Este, y busca instalar un Ejecutivo «obediente y leal” a los intereses europeos.
De acuerdo con el SVR, los disturbios que persisten en Serbia desde noviembre de 2024 son “en gran medida producto de la actividad subversiva de la UE y de los Estados que integran ese bloque”.
Moscú asegura que Bruselas pretende aprovechar el aniversario de esa tragedia para incrementar la presión interna contra el Gobierno serbio, encabezado por el presidente Aleksandar Vucic. El plan, según la inteligencia rusa, se sostiene en dos pilares: el “lavado de cerebro” de la juventud a través de campañas mediáticas y la inyección de fondos a portales informativos y organizaciones no gubernamentales.
Entre los medios señalados figuran FoNet, RAM Network, Vreme, Juzne Vesti, Slobodna rec, Boom93, Podrinske, Freemedia, Indjija, SOinfo, FAR, Storyteller, además de la ONG Link, a los que acusa de recibir recursos de estructuras asociadas a la UE. Con anterioridad, líderes serbios han dicho que las protestas son financiadas por Occidente con sumas millonarias y denunciado el papel organizativo de operadores políticos basados en Ucrania.
Inicialmente los manifestantes pedían transparencia sobre el colapso en Novi Sad. Pese a que los presuntos responsables están detenidos, se les abrió causa penal y se revelaron miles de folios sobre el tema, continuaron las protestas e incorporaron otras exigencias, como la dimisión del Gobierno, la celebración de elecciones anticipadas y la excarcelación de detenidos durante los disturbios.
El comunicado del SVR añade que Bruselas promueve el espejismo de una pronta adhesión serbia al “jardín europeo floreciente”, aunque esa promesa representa “solo un cebo” a cambio de sacrificar la “memoria histórica del pueblo serbio y sus conquistas”.
T/Telesur

