
El largometraje Romeo y Julieta a ritmo afrocaribe, dirigido por Álvaro Cáceres y Albatros Films, es una adaptación del clásico de William Shakespeare bajo el concepto de «teatro en el cine» que incorpora música afrocaribeña a lo largo de la historia y llegará a la gran pantalla.
Según información difiundida por el medio Ciudad CCS, el proceso de filmación de la cinta es parte de una iniciativa de formación impulsada por el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía de Venezuela (CNAC), llamada Aprender haciendo, con el fin de que casas de estudio como la ULA, Unearte, EMPA y la Universidad Audiovisual de Venezuela vivan experiencias propias en rodajes bajo la tutoría de técnicos con amplia trayectoria.
El largometraje cuenta también con el respaldo institucional de Humana Cine, la Villa del Cine, la Alcaldía de Caracas (a través de Fundapatrimonio) y la Alcaldía de Vargas (mediante su Instituto de Patrimonio y Dirección de Cultura). La dirección actoral a cargo de la creadora teatral Jericó Montilla, tendrá como centro de ensayos los espacios de la Fundación del Circo Nacional de Venezuela.
«Los protagonistas fueron seleccionados entre los jóvenes de los talleres de formación de teatro que se dictan en ese espacio y en otros como la Unearte, la Compañía Nacional de Teatro; son Dariana Noguera, que hace el rol de Julieta, hermosa, de verdad que fue un trabajo hermoso, y Fabián Pinto, un chico joven muy talentoso también, que hace el papel de Romeo. Para ambos es el primer proyecto cinematográfico, aunque ambos tienen gran experiencia en teatro juvenil», subrayó.
El reparto principal se completa con actores de trayectoria teatral como Rafael Gil (Fray Lorenzo), Iraida Seijas (la nodriza), Martín Martí (Teobaldo) y Moisés Berroterán (Mercutio), acompañados por estudiantes de teatro y miembros de la iniciativa comunitaria Ruta Histórica del Casco Histórico de La Guaira.
El rodaje
La fase de rodaje atravesó diversas reprogramaciones, debido a que la planificación inicial contemplaba una semana de filmación en enero de 2026, la cual debió posponerse por la inestabilidad derivada del bombardeo suscitado el 3 de enero y posteriormente el doble sismo ocurrido el pasado 24 de junio de este año, hechos que interrumpieron cualquier tipo de rodaje en locaciones como Macuto y Naiguatá, producto de los daños sufridos.
«Eso trajo una nueva dificultad para la película, porque la mayoría de las locaciones donde habíamos filmado quedaron destruidas, casi totalmente. El hermoso casco histórico de La Guaira, que con tanto trabajo y esfuerzo se recuperó, no está en condiciones para usarlo como locación cinematográfica. Una playa en Macuto se hundió 2 metros y medio aproximadamente», destacó.
Ante este escenario, la producción ejecutó un plan alternativo para rodar la semana restante de escenas. Para ello, contaron con el apoyo de Fundapatrimonio al disponer de una sección segura del Cuartel San Carlos en Caracas, además del respaldo de una comunidad en el oeste del estado La Guaira que no resultó afectada por el sismo.
«Sigue aumentando la expectativa de esta película. Esperemos que la terminemos, que sea una película hermosa, una película muy exigente; una película donde se destaque el valor del amor, pero sobre todo la creación artística, aunque es una obra clásica», añadió.
Actualmente, el largometraje continúa su fase de posproducción y respecto al balance final del proyecto, Cáceres acotó «nosotros creemos que es una película para celebrar el valor de la creación artística. Es una película para celebrar la creatividad, sobre todo por las condiciones en las cuales ha sido hecha. Estamos muy satisfechos, muy complacidos con los resultados que estamos obteniendo», aseveró.
T/Ciudad CCS

