Una investigación reveló la existencia de una red compuesta por 1.653 cuentas falsas en la plataforma X que suplantaron la identidad de ciudadanos iraníes para respaldar al primer ministro Benjamín Netanyahu durante el reciente proceso electoral en Israel.

El informe del periódico israelí Haaretz, fundamentado en el análisis de la firma de monitoreo Expose, determinó que este entramado digital estuvo vinculado previamente a operaciones de propaganda en favor de Reza Pahlaví, hijo del último sha de Irán.

Los datos de la empresa Expose registraron un salto significativo en la actividad de la red a partir del 18 de octubre de 2026, coincidiendo con declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump en apoyo al mandatario israelí. Durante ese periodo, la cantidad de amplificaciones diarias a las publicaciones de Netanyahu pasó de 97 a 556 interacciones.

En la víspera y la jornada de los comicios, decenas de estos perfiles difundieron mensajes redactados en hebreo instando de manera explícita a votar por el partido Likud. La investigación constató la repetición de textos idénticos en lapsos breves, vinculando el respaldo electoral a Tel Aviv con el cambio de régimen en Teherán.

Acciones legales y denuncias de fraude electoral

Posterior al cierre de las urnas, la estructura cibernética interrumpió la difusión de contenidos en hebreo para retomar las publicaciones dirigidas contra el gobierno iraní y orientadas a la promoción de la figura del Sha. Los hallazgos del monitoreo fueron presentados en un recurso legal ante el Comité Central de Elecciones por parte del Instituto Brandis y la organización FakeReporter.

A pesar de reconocer indicios de vulneración a las normas de transparencia electoral, el tribunal desestimó la demanda ante la imposibilidad técnica de verificar la identidad de los administradores de las cuentas, derivando las actuaciones a los organismos policiales. La oficina de Netanyahu y la dirigencia del Likud rechazaron cualquier vínculo con la operación de influencia digital.

Esta revelación coincide con la severa crisis política desatada tras las elecciones parlamentarias, en las cuales el bloque oficialista de Netanyahu perdió la mayoría al no alcanzar los 61 escaños requeridos en la Knesset.

Pese a que el primer ministro y sus partidarios denunciaron un supuesto fraude electoral por parte de las fuerzas árabes, la Comisión Electoral Central (CEC) de Israel certificó formalmente los comicios y descartó de manera categórica las denuncias de manipulación o robo de votos, dejando a Netanyahu con solo 53 escaños frente a los 48 de la oposición y los 19 de las formaciones árabes.

«Se ha completado una auditoría. Todos los reclamos sometidos por las facciones políticas fueron revisadas y no se encontró nada que indique un daño a la integridad de las elecciones«, afirmó la CEC en un comunicado.

En paralelo, el presidente de la entidad de ocupación israelí, Isaac Herzog, comunicó que este domingo 8 de noviembre formalizará la designación del legislador encargado de constituir la próxima coalición de Gobierno, tras concluir la fase de consultas previa luego de las elecciones parlamentarias del 27 de octubre de 2026.

En un mensaje institucional, el jefe de Estado precisó que el exjefe del Estado Mayor militar y líder de la agrupación Yashar, Gadi Eisenkot, reunió la recomendación de 67 de los 120 escaños de la Knesset, superando la barrera de 61 asientos.

T/Telesur