El gobierno del Reino Unido declaró este miércoles oficialmente el estado de sequía en varias regiones del centro y sur de Inglaterra, tras semanas de temperaturas excepcionalmente altas y un marcado déficit de lluvias que ha provocado el descenso de los caudales de ríos, embalses y acuíferos.

La decisión fue anunciada por la Agencia de Medio Ambiente británica (Environment Agency), que advirtió que la situación podría agravarse en las próximas semanas si no se registran lluvias significativas. Las autoridades pidieron a la población un uso responsable del agua y anticiparon posibles restricciones en el suministro doméstico y agrícola.

De acuerdo con la fuente oficial, más de 15 millones de personas residentes en las zonas declaradas en sequía podrían verse afectadas por las medidas, que incluyen límites al riego de jardines, al lavado de vehículos y al llenado de piscinas.

La declaración coincide con una nueva ola de calor que ha elevado los termómetros por encima de los 35 grados Celsius en localidades del sureste inglés y ha incrementado el riesgo de incendios forestales.

El gobierno activó un plan de contingencia que contempla el monitoreo permanente de los niveles de agua, la coordinación con empresas proveedoras y campañas públicas de ahorro. Especialistas en climatología han vinculado el episodio con el impacto del cambio climático, que en el Reino Unido se traduce en veranos más largos, secos y calurosos.

T| TELESUR