
La ciudad brasileña de Río de Janeiro registró una temperatura de 44 grados centígrados, lo que supone el máximo registrado en una década, según el sistema de medición local.
El Sistema Alerta Río (del ayuntamiento de la ciudad) informó este lunes que la temperatura máxima fue de 44 grados en el barrio de Guaratiba, zona oeste de la ciudad.
Es la temperatura más alta registrada desde 2014, cuando empezaron las mediciones; el récord anterior era de 43,8 grados, observado el 18 de noviembre de 2023.
Este 17 de febrero, la ciudad de Río de Janeiro entró en el nivel de calor 4 (NC4, según la nomenclatura de la alcaldía), el segundo nivel más alto del protocolo de lucha contra el calor extremo, que va hasta el NC5.
El nivel 4 se alcanza cuando la ciudad registra temperaturas de entre 40 y 44 grados durante, al menos, tres días consecutivos.
En ese marco, el fin de semana las playas de Rio se llenaron de bañistas que buscaban refrescarse, al tiempo que una importante escuela de samba carioca canceló un ensayo para el Carnaval programado en Copacabana.
En el tradicional barrio turístico de Copacabana el portero Robson Oliveira tomó una foto de una pantalla electrónica que mostraba la elevada temperatura.
«Hace mucho calor, un calor sofocante (…), está ardiendo», dijo a la AFP. «No estoy acostumbrado. Ya es momento de una lluviecita», añadió.
El secretario de Salud de Rio, Daniel Soranz, dijo que en las últimas semanas se registró «un aumento de personas buscando atención de emergencia con problemas relacionados al calor, principalmente deshidratación y agravamiento de enfermedades crónicas».
Sigue programación para el Carnaval
Eduardo Paes, alcalde de Rio, dijo el domingo que no se cancelará ningún evento debido a las altas temperaturas durante el Carnaval, que atrae a millones de turistas y genera ingresos millonarios para la ciudad.
«Pero es obvio que podemos llamar la atención de los participantes para decir: ‘Beban más agua, hidrátense mejor, tomen cuidados…’», añadió.
Está previsto que la ola de calor continúe hasta el 21 de febrero.
Esto podría llevar a la ciudad a decretar el nivel máximo de alerta (5), lo que supondría la posibilidad de suspender eventos al aire libre. T/Sputnik-AFP F/EFE

