Dos conocidos periodistas peruanos rechazaron hoy desde sus puntos de vista las abiertas presiones del embajador estadounidense aquí, Bernardo Navarro, a varias universidades para que cesen sus vínculos con el Instituto Confucio de China.

El director del semanario Hildebrandt en sus 13, César Hildebrandt, y el columnista del diario La República, Mirko Lauer, criticaron un artículo de Navarro, quien intenta desprestigiar al citado instituto dedicado con éxito a la enseñanza del idioma chino en cuatro importantes universidades peruanas.

Navarro alegó que el secretario de Guerra norteamericano, Pete Hegseth, declaró al Instituto Confucio como una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, a lo que el embajador añadió que “y ahora es (un peligro) para el Perú”, que tiene en China a su principal socio comercial y uno de los mayores inversionistas.

Hildebrandt llamó a Navarro “emisario de Donald Trump” y señaló que ha anunciado que su país no tendrá relaciones de colaboración académica con esos centros chinos.

“Este tipo se atreve a escribir así como si esto fuera Guantánamo”, afirmó en referencia a la base naval que Washington mantiene ilegalmente en territorio cubano.

Lauer, por su parte, reaccionó -en el mismo diario que publicó el artículo de Navarro, La República-, con una columna titulada “Escupiéndole la sopa a Torre Tagle (sede de la Cancillería)”, que alude a la continua injerencia de Navarro en asuntos internos peruanos.

Señaló que el embajador “está empecinado en forzar la clausura de los cuatro institutos Confucio, pese a que no es su papel” y agregó que las universidades aludidas están entre las de más prestigio académico en el país y entre las más destacadas de América Latina.

“Además, estos centros de enseñanza del chino llevan muchos años en los campus donde fueron acogidos, sin indicios de haber comprometido la autonomía académica de las universidades o generado situaciones de influencia indebida”, añadió.

Dijo también que, en su empecinamiento, “el embajador muestra el garrote: ‘Y para proteger nuestras colaboraciones en el Perú (…) no podemos trabajar con las universidades que tienen estos institutos’”.

Sobre la afirmación de Navarro de que él expulsó a un instituto chino similar en un centro académico del que era autoridad, Lauer apuntó que está confundido, pues no es autoridad en el Perú ni en alguna de sus universidades y sus reclamos “están fuera de lugar”.

Agregó que lo que ha hecho Navarro con el texto publicado es “ofender a cuatro importantes universidades peruanas y escupirle la sopa a Torre Tagle y a la embajada china en el Perú” en vísperas de la celebración de 55 años de relaciones diplomáticas peruano-chinas.

T|PRENSA LATINA