Amenazas contra Venezuela y la región, los ataques de Israel contra Palestina y la geopolítica mundial centran este miércoles la XIII Cumbre Extraordinaria de Jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA-TCP).

La cumbre fue liderada por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en compañía de otros mandatarios y primeros ministros de la Alianza, por videoconferencia, así como por el secretario ejecutivo del ALBA-TCP, Rander Peña, y el canciller Yván Gil.

Maduro aseveró que el bloque regional siempre está de pie por la lucha palestina. «El ALBA es una organización que va en el terreno, produciendo respuestas de carácter social, político y diplomático», sentenció Maduro.

“En la ALBA estamos activados para que en esta Cumbre número 13, actualicemos los planes de cooperación permanente y revisemos la coyuntura que tenemos en el continente”, refirió.

En este contexto, Maduro destacó la importancia de este encuentro regional para fortalecer la colaboración entre los países miembros, mantener vigente el espíritu de integración y solidaridad en América Latina, y afrontar de manera conjunta los desafíos económicos, políticos y sociales que enfrenta la región actualmente.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, señaló que los «actos de prepotencia imperial» evidencian que la administración de Donald Trump no tiene la voluntad de detenerse.

Díaz-Canel denunció que el despliegue de unidades militares en la zona sur de América Latina representa una amenaza contra la paz de toda la región. «Cuba denuncia esta nueva demostración de fuerza imperial y llamamos a todos los pueblos y al ALBA a rechazar esta acción», sentenció.

Primer barco del ALBA-TCP

Durante su intervención, Maduro notificó que ya está listo un barco que llevará la bandera de todos los países que conforman el ALBA-TCP. El mismo iniciará sus operaciones este 21 de agosto, con el objetivo de impulsar la integración comercial entre las naciones del bloque.

T/Nancy Mastronardi