Las ráfagas, asociadas al avance de un frente frío, alcanzaron este miércoles las ciudades de São Paulo y Río de Janeiro, en Brasil, donde provocaron derrumbes, daños en infraestructuras y cortes de energía.

El Cuerpo de Bomberos de Río atendió 30 incidentes por caída de árboles, 26 rescates de personas y cuatro derrumbes vinculados al vendaval.

Las operaciones en el puerto de Santos, el mayor de América Latina, fueron suspendidas temporalmente, así como el transporte marítimo de pasajeros.

En Rio Grande do Sul, fronterizo con Uruguay y Argentina, la Defensa Civil evacuó a 149 personas por daños en viviendas e infraestructuras.

Las autoridades recomendaron a la población evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse atenta a los avisos oficiales mientras el frente frío continúa su avance.