El 9 de agosto de cada año se conmemora el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, según proclamación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en la cual reconoce que alrededor de 200 grupos de Pueblos Indígenas viven actualmente en aislamiento voluntario y contacto inicial, ubicados en bosques remotos y ricos en recursos naturales en países como Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, India, Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Perú y Venezuela.

Las cifras actuales de las naciones unidas establecen que más de 470 millones de personas del mundo se auto reconocen como indígenas, representando cerca del 6% de la población. Sin embargo, se encuentran entre las poblaciones más desfavorecidas y vulnerables representando al menos el 15% por ciento de los más pobres.

Este 2025, la fecha invita a pensar en las oportunidades y riesgos de las comunidades indígenas ante el desarrollo de las nuevas tecnologías, específicamente la Inteligencia Artificial. La ministra del Poder Popular para la Ciencia y la Tecnología, Gabriela Jiménez instó a recordar que «uno de los principales cuestionamientos a la IA es el alto nivel de prejuicios, exclusión y tergiversación hacia las comunidades indígenas y afrodescendientes» en la que los desarrollos de estos modelos se hacen sin la participación de los llamados grupos minoritarios, lo que genera el uso indiscriminado de sus datos, conocimientos e identidades.

Aseveró que otro problema de la IA es el excesivo uso de los recursos naturales, especialmente, el agua «por ejemplo, los grandes centros de datos, cargados de modernos procesadores instalados en Estados Unidos, consumen actualmente 6,7 % de electricidad; y según un informe elaborado por el Departamento de Energía de este país, el consumo se triplicará una vez más de cara a 2028».

Jiménez, destacó que en Venezuela, se trabaja arduamente en incorporar a todos los sectores del país en el debate sobre estos desarrollos, para romper la barrera que limita el acceso a las nuevas tecnologías, especialmente en zonas rurales y la «Revolución Bolivariana ha reivindicado a nuestros pueblos originarios, otorgando el reconocimiento y los derechos correspondientes» .

Finalizó, destacando que la sabiduría ancestral es fundamental para comprender y contextualizar las realidades de nuestro mundo «gracias al conocimiento de nuestros pueblos indígenas, las nuevas generaciones han logrado más certeza y eficiencia en investigaciones y desarrollo de campos como la medicina» . En Venezuela, la medicina ancestral es parte importante de los avances en materia de salud para atender eficientemente a la población.

T/VTV