Este sábado en varias ciudades y poblaciones estadounidenses, está previsto un día de protestas masivas con la finalidad de expresar una oposición firme a la gestión Donald Trump. Se trata de un grito de la población que no quiere un presidente que se autoperciba como el rey de los Estados Unidos.

Se estima que se llevarán a cabo más de 3.000 protestas bajo el lema «No Kings» (No a los reyes), un movimiento que tiene como objetivo exponer las políticas del presidente y manifestar una inquietud en aumento sobre lo que los activistas caracterizan como una conducta monárquica del líder del país.

La plataforma oficial de la entidad defiende su posición de forma contundente “Trump quiere gobernarnos como un tirano. Pero esto es Estados Unidos, y el pueblo es el dueño del poder, no quienes aspiran a ser reyes ni sus aliados multimillonarios” aseguran.

La respuesta desde la Casa Blanca ha sido de desprecio; Abigail Jackson, portavoz de la presidencia, publicó un comunicado oficial en el que restó importancia a las manifestaciones, afirmando que “los únicos que se interesan por estas sesiones de terapia de desvarío sobre Trump son los periodistas a quienes se paga por cubrirlas” dijo.

Sin embargo, este es el tercer evento en un año de una movilización nacional de esta envergadura. Para hoy, una red de coaliciones progresistas es la encargada de la logística, con organizaciones nacionales como MoveOn, Indivisible y 50501 a la cabeza; se anticipa que serán manifestaciones pacíficas.

Los organizadores dispuesieron herramientas para la participación ciudadana, posibilitando que cualquier individuo registre su evento local y brindando formación virtual centrada en la resolución pacífica de conflictos y la seguridad.

Pese a que la manifestación podría ser más fructífera en los estados con tendencia al partido opositor, también se ha anunciado que se esperan varias protestas en estados habitualmente republicanos como Florida y Texas.

T/Telesur