
La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, convocó al pueblo hondureño a una movilización nacional y pacífica en las inmediaciones de la Casa Presidencial, en Tegucigalpa, ante la denuncia de un presunto golpe de Estado y golpe electoral en curso, que cuenta con la participación del expresidente Juan Orlando Hernández, condenado por narcotráfico, y la injerencia directa de Estados Unidos.
La convocatoria, difundida por el Partido Libertad y Refundación (Libre) y respaldada por organizaciones sociales, juveniles, populares y obreras, llama a defender el orden constitucional, la democracia y el mandato popular, frente a lo que el Gobierno califica como una operación orientada a desconocer la voluntad expresada en las urnas en las elecciones generales del pasado 30 de noviembre.
En un mensaje publicado posteriormente, en la red social X, la mandataria aseguró que información de inteligencia verificada revela un plan para proclamar de manera ilegítima un ganador electoral sin que se haya realizado el recuento voto por voto de la totalidad de las actas, una demanda sostenida por sectores políticos y sociales del país.
Castro denunció que el indulto otorgado por el presidente Donald Trump al exmandatario Juan Orlando Hernández forma parte de una estrategia de presión e intervención en los asuntos internos de Honduras, y alertó que dicho exgobernante pretendería ingresar al país para validar un resultado electoral fraudulento, en favor del candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura.
“El golpe electoral se construyó con miedo, amenazas y fraude”, señaló el Partido Libre, al denunciar la manipulación del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), el terrorismo mediático y la intromisión extranjera como elementos centrales de una agresión contra la soberanía nacional.
Ante este escenario, la Presidenta solicitó el respaldo consciente, firme y pacífico del pueblo hondureño, y convocó a una concentración masiva para hacer visible ante la comunidad internacional que en Honduras se intenta gestar un nuevo quiebre institucional, a casi 16 años del golpe de Estado de 2009.
La jefa de Estado subrayó que su Gobierno debe concluir su mandato constitucional el próximo 27 de enero y advirtió que cualquier intento de alteración del orden democrático será enfrentado con movilización popular y apego a la legalidad.
T/Telesur

