Un extenso informe de 125 páginas, presentado recientemente al gobierno francés, ha desencadenado una seria advertencia sobre el uso de tecnología entre los menores. El documento, elaborado por destacados especialistas, propone prohibir las pantallas a niños menores de 3 años, retrasar el uso de teléfonos móviles hasta los 11 años y restringir el acceso a redes sociales hasta los 15 años.

El presidente Emmanuel Macron ha respondido a estas recomendaciones anunciando medidas legislativas inmediatas. «Ningún niño podrá utilizar un teléfono móvil antes de los 11 años, y el acceso a redes sociales quedará restringido hasta los 15 años», declaró durante una conferencia de prensa en el Palacio del Eliseo.

La investigación, liderada por el neurólogo Servane Mouton y la psiquiatra Amine Benyamina, revela datos alarmantes sobre la «hiperconexión infantil». Los expertos identificaron múltiples riesgos, incluyendo trastornos del sueño, sedentarismo, obesidad, problemas de visión, además de impactos significativos en el desarrollo cognitivo y social.

«La tecnología puede liberar a los niños permitiéndoles acceder al conocimiento, pero también puede confinarlos y alienarlos», advierte el informe. Los investigadores expresaron particular preocupación por las estrategias comerciales que convierten a los menores en mercancía digital.

Las recomendaciones específicas incluyen:

  • Prohibición total de pantallas para menores de 3 años
  • Acceso muy limitado y supervisado entre 3 y 6 años
  • Teléfonos básicos sin internet de 11 a 13 años
  • Smartphones sin redes sociales de 13 a 15 años
  • Acceso restringido a redes «éticas» después de los 15 años
  • Prohibición de redes como TikTok, Instagram y Snapchat hasta los 18 años

El documento también propone medidas preventivas como la creación de espacios libres de conexión en lugares públicos, escuelas y restaurantes. Además, sugiere implementar una interfaz única de control parental y establecer advertencias claras en dispositivos móviles.

«Nos enfrentamos a una economía de captura donde los padres han quedado marginados», advierte Benyamina. La comisión destaca que los jóvenes entre 7 y 19 años dedican diez veces más tiempo a las pantallas que a la lectura, una estadística que refleja la urgencia de implementar estas medidas protectoras.

Este informe marca un punto de inflexión en la regulación tecnológica para menores en Francia, estableciendo un precedente que podría influir en políticas similares en otros países preocupados por el bienestar digital de sus jóvenes generaciones. (Con información de El Clarin)