
El precio promedio del galón de diésel registró un nuevo incremento en Estados Unidos al ubicarse en 6,40 dólares, una cifra que refleja las persistentes repercusiones económicas del conflicto armado con Irán y el control del estrecho de Ormuz y que incide de manera negativa en la economía de las familias.
De acuerdo con proyecciones analizadas por The Washington Post, los expertos del sector energético no descartan que los costos continúen elevándose antes de alcanzar su punto máximo. En paralelo, datos publicados por la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA) confirmaron que el precio promedio de la gasolina regular en el país se fijó en 4,44 dólares.
El comportamiento de estos indicadores somete a creciente erosión dos compromisos clave de Donald Trump durante su campaña a la presidencia: la reducción de los precios de los combustibles y no implicar a EE.UU. en más guerras. Expertos coinciden en que la Casa Blanca está librando una guerra de Israel. Trump aseguró que la agresión duraría semanas, pero ya supera los 200 días y EEUU. no dispone de un plan para ponerle fin.
Los costos de ambos carburantes presentan marcadas variaciones regionales; por ejemplo, en California el galón de diésel escaló hasta los 8,35 dólares, mientras que la gasolina regular alcanzó los 6,09 dólares.
“Los costos subieron hasta 25 centavos por galón de la noche a la mañana”, reportó la AAA.
El alza sostenida en los combustibles ejerce una presión directa sobre la economía de varios estados del Medio Oeste norteamericano, un territorio clave en el escenario político e industrial de la nación.
Según informes de la Administración de Información Energética (EIA), las reservas estratégicas de diésel en EEUU se sitúan en 106,3 millones de barriles, cifra que representa un 13 % por debajo de la media de los últimos cinco años.
T/Telesur

